Perseguidera Dmente

jueves, 22 de julio de 2010

Frenesí de plata

A mediados de Octubre del año pasado, mi agrupación de música venezolana favorita, Ensamble Gurrufío, arribó a sus bodas de plata. Yo asistí encantada de la vida, en representación de toda la gente que se han dedicado a asombrar y complacer durante estos 25 años. El Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela no cabía en sí misma de la felicidad. Desde el techo, "Las Nubes de Calder" ondeaban orgullosas y expectantes, como todos. Un verdadero banquete de sensibilidad, picardía y unos invitados cuyo virtuosísmo desbordó nuestros sentidos, no permitió que olvidáramos por un momento que ellos, junto a otros tantos valientes músicos venezolanos (porque en este país hay que ser muy valiente para ser músico...), han sido mascarón de proa de nuestra cultura en cuanto escenario mundial se les ha atravesado, dejando muy en alto el banderín. Días después, decidí escribirle a Luís Julio Toro, Maestro a cargo de la flauta, para por su intermedio, hacerle llegar al resto de mis queridos "Gurrus" lo que a continuación transcribo para ustedes...

LJ:



La perspectiva del público suele ser convertida en elegantes adjetivos calificativos, propios de los medios de comunicación. He aquí el otro lado de la historia: el del espectador de a pie, el que no tiene el inmenso orgullo de ser familia, ni pana, ni compañero músico siquiera, un carrizo pues. 



Ahí estuve, como desde hace 20 años más o menos, con la constancia, el cariño y la admiración que se han ganado. Compré mi entrada: sector D, 3era. fila, silla 12. Como toda hija de vecino hice mi cola, hablé con gente que no conocía mientras tanto, entré y les esperé.



En la cola me dice una señora (que viene con su mamá): “aquí estamos para oír un pedacito de cielo…” ni más ni menos… Una pelusa de bolsillo..!



Mi compañero de la derecha, ingeniero de profesión, se vino de Cumaná anoche sólo para escucharles y me habla maravillas de Hamilton: “a muchacho pá talentoso este brasilero. Qué ejecutividad… ya vas a ver cosa buena..!”



De mi compañero de la izquierda te cuento que mientras entraba el resto, borró toda la música de su celular para “tener más memoria, porque los voy a poner en mi facebook, estos panas son demasiado buenos..!”



Yo agarré dato y, gracias a Dios, también hice espacio en el celular, porque después de la primera pieza de Hamilton, me quedé sin memoria en la cámara… y eso que llevaba 2 de 1 gb y 1 de 4… El asunto es que nunca alcancé a borrar las de las vacaciones de la playa y zas… Nada peor que una supercámara digital con Alzhaimer, viejo… más inútil que corneta de avión.



Empieza el video de entrada y la expectativa crece… Salen ustedes y arranca todo de cero: no importa cuántas veces los hayamos visto en vivo, todo es sabido y todo es nuevo: el sombrero y la guayabera de Cheo, la calva cada vez más instalada y menos poblada del Zancudo, lo flaco y bronceado que está Juan (las vacaciones, seguro), tus camisas (si, si: es que a Toro le encanta el surf…) y tus canas, que se parecen a la oposición: estaban ahí, pero ahora reclaman los espacios públicos.



Qué buen regalo de cumpleaños nos han hecho: traerse a Hamilton fue un regalo más para nosotros, qué infinitamente bueno es ese muchacho..! Naranjo no cabía en sí de la emoción y sus interpretaciones como siempre, llenas de una gran dulzura. Alexis impecable, como es su mala costumbre. Lástima el feedback con el micro, pero eso pasa hasta en las mejores famillas, así que relajado y pá lante.



Una de cal todas las que van de arena: qué carrizo se te perdió taaan atrás en el escenario? Estabas como escondido… no tenías ni silla, que fuiste a buscar para poderte sentar. Si, estos carajos del público nos fijamos en todo. Qué vaina con la gente chico…



El 25% del disfrute es, a mi modo de ver, ese lenguaje con que se entienden cuando están en plena faena. La energía que sale del corazón y va a parar al otro a punta de peladas de ojo, cejas que suben, señas, caras que cambian, guiños, cuerpos que se arquean… Eso, no sólo lo disfrutan ustedes: nosotros también.



Si bien hubieron momentos en los que la emoción nos desbordó y nos atrevimos a aplaudir cuando no era (cosa que pasa hasta en el Metropolitan…), hubieron así mismo, momentos en los que fuimos catapultados del asiento y aplaudimos de pie y a rabiar hasta que nos ardieron las manos, porque era preciso aplaudir, silbar y gritar desgañitadamente Bravo, para que ustedes lo sintieran: qué Caracas ni qué Magallanes chico, Gurrufío pá todo el mundo..!



Cuando todo terminó, quise (te lo juro por mis muertos más frescos) irme tras bastidores para decirles en persona que eran una maravilla hecha música, pedirles que me firmaran el programa y el CD y tomarles unas fotos, así tuviera que borrar alguna que otra de la playa, pero vi tal cantidad de amigos y gente más cercana a ustedes hacer exactamente lo mismo que, respetando la intimidad del momento y en un inexplicable arranque de timidez impropio de mi, preferí salir tan discretamente como pude.



Sin embargo mi niña interna (si es que tal figura existe), disfrutó tanto o más que la última vez. Me fui silbando bajito todas las piezas y más feliz de lo que había llegado, 4 horas atrás.



Por todo el éxito que han sido capaces de cosechar, brindo por el que les espera los próximos 25 años. Que sus redes estén siempre a reventar de más cosas buenas. Te toca repartir esto entre los muchachos. 



Te quedas con la mejor parte, según corresponde: reitero mi agradecimiento más sincero por despertarme cada mañana felizmente a punta de buena música. Sólo te digo una cosa: como se te ocurra siquiera pensar en dejar de hacer radio, te demando. Nadie te mandó a meterte a redentor. Eres el responsable de mis sonrisas matutinas: de ésa, no te zafas.



En el próximo correo me permitiré la insolencia de enviarte un par de sugerencias para el programa. Si, música de raíz tradicional, esta vez de otras latitudes. 



Yo soy sólo una voz que les susurra lo que siente al oído.



Se les quiere hasta el infinito, ida por vuelta.

Qué les puedo decir? Como dice la canción aquella, mi admiración por esta gente... más que amor, es frenesí.

Hamilton de Holanda y el Ensamble Gurrufío: "Criollísima"

miércoles, 9 de junio de 2010

Intolerancia cero

El otro día me puse una blusa roja. Soy morena y el tono me sienta. Andaba un poco down y la colorterapia no hace daño. La primera en halagarme fue mi mamá, mirandome por encima de los lentes: vaya, pero si nos amaneció chavista la mujer..! Sonreí y seguí con lo que tenía por delante. Al llegar a la universidad, los ojos hablaban: unos a favor, otros en contra.
Tengo también una gorra del mismo color que me pongo muy de vez en cuando (ok, cuando no me quiero peinar: me hago una cola y zas.. ahí va la gorra). Para mi tiene un significado especial: fue un premio obtenido a punta de creatividad, coleccionar picadas de zancudos, raspones, hacer kayak, caminar por la selva con barro a la altura de los tobillos y mil vainas más para ganar, junto a mi equipo, el Survivor de la Isla de Monos, en el Gamboa Rainforrest Resort de Panamá. Quién lo haya hecho que les cuente cuán dura puede ser la selva panameña. Hermosa, pero una verdadera ecotortura..! Sin embargo, sólo tengo que ponérmela para generar simpatías o gestos de disgusto. Yo no doy explicaciones, no creo que tenga por qué hacerlo. Allá ellos, he dicho siempre. Así estamos en Venezuela. Qué vaina con la dicotomía!
Se detesta o se teme lo que no se conoce. Hay gente que no conoce su país, pero pregúntele dónde queda tal o cual mall en Miami, que hasta se ofrecerán a servirles de guía en su próxima visita...
Una vez conversaba con un señor alemán en Isla de Coche y me contaba que había llegado de vacaciones hacía 3 semanas, haciendo una ruta envidiable: Los Roques, Gran Sabana y Margarita. Habló con una gran pasión: Los Roques es un paraiso, la Gran Sabana es el cielo y Margarita es hermosa.Y no se quería ir. Con su inglés teutónico, mil gestos y los ojos aguados, este señor que tenía como unos 60 y pico de años expresaba con emoción el paisaje que tenemos a mano los venezolanos.
Conozco gente que es comunista y es una nota: excelentes como seres humanos, como profesionales y como venezolanos (sí, es contigo, Oli..!). Conozco gentes de derechas que van en la misma onda (si, es contigo, Octa..!). Les considero mis amigos y les defenderé donde y como haga falta.
Lamentablemente, conozco también a sus contrapartes: seres que se arrastran, sin principios, pero con fines y cuales dragones de Komodo... hasta la saliva es venenosa.
Y esto no se aplica sólo a la política. Está el caso de un amigo gay que vive en Alemania. Hijo de maracuchos, su familia le hizo la vida a cuadros hasta que se fue a estudiar... y no regresó. Hoy vive en Colonia y es libre para elegir qué y con quién.
Pasa al contrario también: Orianna ha sido una alumna aplicada toda la vida... Pero reconoce que ha tenido más oportunidades que sus compañeros (ella es rubia de ojos azules) y eso, entre los 7 y los 10 años le fastidiaba terriblemente, al punto de que, más de una vez, las maestras me llamaron para saber si la estaba entrenando para abogada, pues se enfurecía ante las injusticias y las reclamaba. Ahora que la chica tiene 19 le encanta, por supuesto..!
Me entristece ver que esto siga siendo así y que no tenga pinta de cambiar. Somos cuadrados?
Hay valientes que defienden tradiciones en extinción, pese a que, hoy dia y por desconocimiento, les miran por sobre el hombro. Tal es el caso de mi pana de toda la vida, Augusto Jaramillo, quien junto a su "patio de palos" (grupo de gente que entrena con él), insufla vida a una tradición venezolana como ninguna y hasta la enseña en una escuela en una zona popular de Caracas. Este es su blog: http://palovenezolano.blogspot.com/
Mi querida Karen Díaz, quien vive en El Valle y es dueña absoluta de una poderosa voz y un talento sin igual para el canto lírico, es otro caso digno de nombrar... Y colecciona las mismas reacciones de extrañeza cuando dice a qué se dedica. Su hermano Armando, talentosísimo bailarín y coreógrafo de danza contemporánea, idem.
Cuánto más lo pienso, más me indigno.
Hágame caso: sea valiente, arriésguese. Vaya y conozca. Pregunte de buena fe. No sea ignorante. No sea intolerante.

martes, 8 de junio de 2010

En dos tiempos

Tanta agua ha pasado bajo el molino del tiempo desde que no me asomo por acá... Abril? La pucha..! 
En pasado próximo-presente:
1era. vuelta de elecciones en Colombia, donde un Mockus inteligente, con buenas ideas, que me caía bien pues, quedó más atrás de lo que me hubiera gustado verle y ahora se enfrenta a una segunda vuelta difícil... Un Caracas FC que ganó en Táchira la primera división de nuestro fútbol, para mi beneplácito... Lluvia bienvenida, racionamiento mantenido, apagones casi olvidados, reverdeció el Guaraira-Repano y las colinas de mi ventana... Escases de ciertos productos por semana: esta semana no hay azúcar, la próxima le toca al café y así vamos... Escándalos de corrupción (textual: alimentos y gente en el mismo estado) en PDVAL... El insólito y vergonzoso ataque israelí a un barco turco que transportaba ayuda y voluntarios a Gaza en aguas internacionales (ninguno de los 2 pueblos tienen la culpa, pero pagarán las consecuencias...) El Medio Oriente siempre me produce dolores de cabeza (¿dónde estará la otra mitad?) El mundial en la puerta (ya quiero escuchar las vuvuzelas sonar)... El carísimo error del umpire para robarle el juego perfecto a Galarraga... Su ecuánime reacción... La desaparición del mercado paralelo de divisas (oficialmente para lelos, eso no desaparecerá...) Unas ganas bastante inusuales de dejar de fumar (pido fuerza de voluntad extra... y ya veremos qué sale) Gente nueva y simpática... Gente que no está y extraño (cerca y lejos)... Gente que me espanta, que me horroriza, que me hace reír, que me enamora de colores... 
En futuro cercano:
Jornadas Web 2.0 (ya les contaré de qué van)... Euroscopio 2010 (ya veremos cómo sale la inauguración) Más clases, más tareas, más gente, más anhelos y esperanzas, más para leer, para observar...
Qué viajecito..!

domingo, 4 de abril de 2010

Lo que ha pasado en torno a nuestra relación con el trabajo en los últimos 10 años forma parte del núcleo de nuestros problemas no sólo económicos, sino también sociales, políticos y hasta psicológicos. En un proceso de decadencia nacional que bien podría describirse como la profundización sistemática y constante de todos nuestros defectos colectivos, muchísima gente se ha ido acercando más al negrito de El Batey que a las folklóricas imágenes de pescadores, arrieros y oficinistas de los típicos videoclips del Himno Nacional. Aquel viejo merengue dice que el trabajo, para él, es un enemigo, que se lo deja todo al buey. Pues bien, en una sociedad urbana donde casi no quedan bueyes, ese buey es el Estado, que ha tendido a intercambiar iniciativa individual por dependencia crónica; es el compañero que debe trabajar doble; o es el cliente, el usuario, el ciudadano al que se supone que se debe atender y servir, que termina haciéndose justicia por su propia mano, buscando algún "camino verde" o yéndose para no volver. 





El trabajo es mucho más que una actividad que hay que emprender para obtener recursos con los que sobrevivir o progresar materialmente. Es una enorme fuente de relaciones con los demás: en el trabajo uno encuentra grandes amigos y, con suerte, hasta su gran amor. Es una poderosa herramienta de crecimiento personal, que te ofrece la invaluable oportunidad de aprender más, de ser abierto y flexible, de entender qué es la ética, de conocerte a ti mismo y de ser mejor persona. Y por eso, aunque nuestra idiosincrasia nos induce a identificarlo con la esclavitud, como una humillación, es en realidad una vía de libertad individual: sólo puede ser libre para vivir como quiere quien decide esforzarse por ganarse las cosas a punta de conocimiento y de tenacidad, respetando a los demás y a sí mismo. No se puede ganar libertad si se depende de la limosna de otros, si se carece de una fuente de ingresos propios. Eso que llamaban antes "realizarse" se consigue con trabajo, y éste no debe depender del capricho de otros que te venden empleo a cambio de que les des siempre la razón, como es tan común entre nosotros. Por eso es tan importante que el Estado no secuestre la iniciativa personal, ni que lo hagan tampoco esas corporaciones que apuestan a que todos sus empleados sean iguales, una masa uniformada que repite eslóganes y debe conformarse con obedecer. 


Nunca como en estos años se ha hecho tan evidente el modo en que nuestra manera de ver el país como si fuera una mina, o más bien un pozo petrolero, impide que éste progrese. Porque el que mira el lugar donde vive como un sitio al que hay que extraerle toda la riqueza de la tierra y luego levantar campamento, no ahorra, no estudia, no construye. El trabajo es disfrute del presente y levantamiento de futuro, es fortalecimiento del espíritu y energía intelectual, es negociación con los demás, búsqueda de normas que nos sirvan a todos y producción de libertad, de ciudadanía y de paz. Mientras sigamos viéndolo como una condena por la expulsión del paraíso, como algo que nos somete a la voluntad de otros o como una tarea insoportable a la que hay que boicotear con innumerables recesos y postergaciones, no saldremos adelante. Hay mucho que hacer en esta sociedad para alejarla del abismo. Y hay que empezar por trabajar mejor, con gusto y con inteligencia. 

Este excelente artículo fue escrito por Rafael Osío Cabrices, periodista venezolano de dilatada trayectoria, columnista de Todo en Domingo, revista dominical del Diario El Nacional y autor de un libro imperdible: El horizonte encendido
La ilustración es d Idana Rodríguez: idanarodriguez@cantv.net

lunes, 28 de diciembre de 2009

Navidad China


Cómo que navidad china, si la gran mayoría de los chinos no celebran la navidad? Eso sí: nos fabrican las lucecitas, los adornos, los juguetes...  quedará por allá el polo norte? Tomando en cuenta que encierran por 11 años a aquellos que piden elecciones democráticas bajo el cargo de "incitar la subversión contra el poder del Estado"... prefiero no visitarles, por ahora.
La navidad de este año ha sido agridulce (como el pollo chino), con racionamiento de agua (mi casa se queda sin agua lunes y martes, pero no viene hasta el jueves en la mañana), de luz, superávit de ladrones y falta de ánimo. 
Hoy quiero destacar algunas cosas buenas, de las que te pasan todo el año, pero que notas especialmente por estas fechas: a mis marchantes del mercado de los sábados: Janet, que me vende las pasas, aceitunas, alcaparras y cuanto fruto seco existe; la familia que vende las verduras fresquitas; el abuelo de las mazorcas y el ají dulce; el Gordo José, que trae los huevos frescos; Juan, el moreno de las cachapas, que surte mis desayunos de los sábados; la señora Teté, de las flores... El señor que vende agua de coco, el del juguito de caña de azúcar recién exprimido... La gente que se levanta más temprano que yo y que me trae a la calle de al lado de mi casa, cada sábado, lo que pueda necesitar. Siempre sonrientes, de buen humor, con un chiste a flor de labios, una receta, una ñapita... a todos ustedes, muchas gracias.
Navidad es un tiempo para compartir con la gente que quieres, de modo que he pasado ratos muy simpáticos y agradables con mi familia y amigos, inclusive volví a reunir al viejo aquelarre: amig@s que no veía hace un titipuchal de tiempo. Nos sentamos una tarde tarde de sábado en un café de Altamira a ponernos al día: Carmenza se casó con el gallego al fin, sigue cantando y está "robusta y saludable" (ella misma lo dice), Héctor sigue con la guitarra pero dejó a la flaca, Mariale se graduó, cambió de trabajo y se corto el pelo (se le nota el cambio de aires) y por último, pero no menos importante: mi querido Nayib se va a España, como dice él: de por beca. O sea, que cuando termine vuelve (dice que nadie le cree, pero que el hará lo posible). Fue una tarde full de chistes, risas y despreocupación. Pensamos colectivamente en crear el AM, Aquelarre Mensual, de asistencia obligatoria, justo con el cambio de luna. Lunáticos que se reúnen en cada cambio de luna... Que Dios nos asista: qué navidad más rara..!

lunes, 14 de diciembre de 2009

El regalo de los insultos

En esta época en la que reina la genuina compasión y la hermandad en la humanidad que sigue fielmente las enseñanzas de Jesús, aquí queda esto...

Cerca de Tokio vivía un gran samurai, ya anciano, que ahora se dedicaba a enseñar el budismo zen a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario.


Cierta tarde, un guerrero, conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allí. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para captar los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.


El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha. Conociendo la reputación del samurai, estaba allí para derrotarlo y aumentar así su fama.


Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desafío.


Fueron todos hasta la plaza de la ciudad, y el joven comenzó a insultar al viejo maestro. Arrojó algunas piedras en su dirección, le escupió a la cara, gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus antepasados.. Durante horas hizo todo lo posible para provocarlo, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró.


Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:


– ¿Cómo ha podido usted soportar tanta indignidad? ¿ Por qué no usó su espada, aún sabiendo que podía perder la lucha, en vez de mostrarse cobarde ante todos nosotros?


– Si alguien se acerca a tí con un regalo, y tú no lo aceptas, ¿a quien pertenece el regalo? preguntó el samurai.


– A quien intentó entregarlo – respondió uno de los discípulos.


– Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos – dijo el maestro. – Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

por Paulo Coelho

viernes, 20 de noviembre de 2009

Cuatro Tipos de Milagros


Como puede que ya sepas, este mes (Noviembre) trata sobre la creación de milagros. Pero, ¿sabías que hay cuatro tipos específicos de milagros que puedes crear? Es importante que lo entiendas:

Milagro por acción positiva
Este tipo de milagro añade una dimensión positiva a tu vida. Por ejemplo, puede que consigas una subida de salario inesperada o que conozcas el hombre o la mujer de tus sueños; en cualquier caso, estos milagros aumentan la calidad diaria de tu vida física. La clave para traer milagros por acción positiva a tu vida es ver todos los sucesos como oportunidades en vez de obstáculos. Debes desear estas oportunidades porque te ofrecen la ocasión de trascender tu naturaleza.

¿Cómo? Los obstáculos desencadenan reacciones dentro de ti. Te preocupas. Te inquietas. Te estresas. Te quejas. Si continúas haciéndolo, puedes apostar hasta tu último centavo que los milagros no aparecerán en tu vida. Sin embargo, si te resistes al deseo de reaccionar ante un obstáculo y lo ves por lo que realmente es —una oportunidad para elevarte por encima de tu naturaleza instintiva—, un milagro de idénticas proporciones vendrá hacia ti. No lo dudes. Así es como las cosas funcionan realmente.


Milagro de eliminación
Este tipo de milagro elimina los elementos negativos de tu vida. Algunos ejemplos serían curarse de una enfermedad grave, tener un enemigo difícil que de repente se muda a una ciudad nueva (o mejor aún, ¡a otro país!) o una entrada de dinero inesperada para eliminar todas tus deudas y esas desagradables cartas legales. Estos son milagros de eliminación.
La clave para realizar milagros de eliminación es ver más allá del dolor que sientes ahora mismo. Ya sea un dolor físico, mental o espiritual en su naturaleza, todo aquello que te causa dolor también causa que reacciones a él. En esta situación, tus reacciones pueden incluir la autocompasión, sentirse como una víctima o sentir pena por uno mismo. Este tipo de comportamiento “natural” mantiene las leyes naturales del universo en su estado normal. Cuando aceptas responsabilidad por tu dolor y te das cuenta de que es una retribución por tu propio comportamiento mezquino —en esta vida o en una anterior— activas el poder de los milagros.


Milagro de evasión
Este es uno de los milagros más difíciles de reconocer, pues implica ser consciente de algo que no te ha sucedido. Que tu vuelo se retrasara al llegar al World Trade Center el 11 de septiembre sería un ejemplo dramático, pero muchos otros milagros de evasión suceden todo el tiempo. La mayoría de ellos pasan desapercibidos.
Supón que te enteras de que un amigo te ha insultado a tu espalda. Tienes buenos motivos para atacar a esa persona. Pero después de leer este artículo decides que resistirás tu deseo de venganza. Te elevas por encima de tus emociones y el dolor y tratas a tu amigo con dignidad y amabilidad. Te das cuenta de que esta es sólo la ley de causa y efecto desarrollándose por sí sola porque probablemente lastimaste a tu amigo de otra forma en algún momento previo.
¿Y sabes una cosa? Ahora tienes un milagro viniendo hacia ti, fluyendo desde el reino del 99%.
Una semana más tarde, te diriges al trabajo en tu auto. Hay otro vehículo destinado a chocarse con el tuyo cuando pases por un cruce después de que el semáforo se ponga en verde. La energía del milagro te rodea mientras esperas con el semáforo en rojo en ese fatídico cruce. De repente, decides cambiar la emisora de radio y buscar una música que te guste más. Cuando miras hacia abajo para buscar otras emisoras, no te das cuenta de que el semáforo se ha puesto en verde. Pasan unos segundos mientras buscas otra emisora. De repente, el auto que iba a chocarse contigo pasa por el cruce. Mientras tanto, encuentras una canción fantástica en la radio, levantas la mirada, ves la luz verde y sigues conduciendo sano y salvo a tu trabajo, sin saber lo cerca que estuviste del desastre.

Milagro incremental
En cierta manera, este es el tipo de milagro menos dramático, pero es igual de importante que el resto de milagros. Como la mayoría de personas, probablemente trabajes para alcanzar objetivos que quieres lograr en tu vida; este proceso puede llevar años o incluso décadas. Encontrar un esposo o esposa, construir una casa, tener suficiente dinero para viajar o convertirse en un actor o actriz de éxito son algunos ejemplos. Este milagro incremental ocurre cuando algo que debería haber tardado mucho en ocurrir, sucede antes. Un día, se presenta ante ti en la forma de amor a primera vista, un vendedor entusiasta, una gran oportunidad de negocio o una llamada de teléfono inesperada que te coloca en el centro del escenario. Esto no es simple suerte ni buena fortuna. Tú haces que suceda cada vez que te elevas por encima de tu ego y eliges ser proactivo en lugar de reactivo.

Ahora ya sabes que solo tú eres el responsable de producir todos los milagros en tu vida, y así es como Dios quiere que sea. A medida que transformas gradualmente tu naturaleza, paso a paso, liberas gradualmente tu poder de crear milagros.
Esto sucede poco a poco. Tu grado de transformación personal interna está directamente relacionado con tu nivel de habilidad para crear milagros. Si no estás atrayendo milagros, es porque eres la misma persona que eras hace diez, veinte o cincuenta años.
Sin embargo, el mismo acto de leer estas palabras está poniendo en marcha el proceso.

Este material fue tomado de la siguiente dirección: http://www.kabbalah.com/newsletters/2009_03sagittarius/spanish/yehuda.php
 
Mi sugerencia es que si les llama la atención el tema, indaguen sobre el mismo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Para todo lo demás, existe Master Card...

Algo que me sorprende es la capacidad que tenemos para sufrir y aguantar por amor los desprecios de la persona supuestamente amada. ¿Qué necesitamos o qué nos hace falta para estar aferrados a alguien que sabemos no nos conviene?, ¿qué, en nuestro interior, nos motiva a no dejar ir a alguien que su sola presencia nos lastima y hace que perdamos poco a poco nuestra propia identidad y autoestima?, ¿por qué sufrimos por alguien que perdimos, aún y cuando ya nos habíamos convencido que su partida era lo mejor para nosotros?
En alguna parte alguna vez leí "El amor verdadero libera, no te hace esclavo de la voluntad ni del estado de animo de la otra persona. El amor verdadero te hace ser tú y te lleva a cruzar fronteras inimaginables. Te impulsa a dar lo mejor de tí, no porque tengas a la otra persona a tu lado, sino porque esa persona te ayuda a descubrirte".
¿VALE LA PENA SUFRIR POR ALGUIEN?
¿Qué tan dispuestos estamos a sufrir por alguien?
Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte.
Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos. Joyas, tierras, ejércitos y tronos conformaban los obsequios para conquistar a tan especial criatura.
Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenia mas riqueza que amor y perseverancia. Cuando le llego el momento de hablar, dijo:
"Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor.
Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin mas alimentos que la lluvia y sin mas ropas que las que llevo puestas. Esa es mi dote..."
"Acepto: Tendrás tu oportunidad: Si pasas la prueba, me desposaras".
Así pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas.
Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas.
Incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos.
Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de zona habían salido a animar al próximo monarca.
Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la joven princesa, se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar. Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño lo alcanzó y le preguntó ¿Qué fue lo que te ocurrió? ...
Estabas a un paso de lograr la meta... ¿Por qué perdiste esa oportunidad?...
¿Por qué te retiraste?...
Con profunda consternación y algunas lagrimas mal disimuladas, contestó en voz baja: "Ella no me ahorro un día de sufrimiento... Ni siquiera una hora. El merecimiento no siempre es egolatría sino dignidad. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta él último rincón, cuando perdemos la vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión".
Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, desinterés o ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos, desprecia nuestro amor y nos hiere, estamos en el lugar equivocado.
Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos.
La cosa es clara: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera. No hay vuelta de hoja: en cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aun, quien te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin "mala intención", puede que te merezca pero no te conviene. Retirarse a tiempo con la satisfacción de haber dado lo mejor de nosotros mismos no tiene precio..!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Histeria Greciosa

Hablando de Historia, alguna cosa debe haber quedado de lo que leí alguna vez... Creo.

Diccionario de Mitología Griega Parcial
(adaptación libre y disociada)


Agamenlon: Rey perezoso que todo quería que se lo hicieran los demás (idem a algunos con ilusión de poder).
Alejandro Mango: Antiguo gobernante, fácil de agarrar.
Antenas: Nombre que le daban antes a Atenas. Polis inalámbrica, tipo wifi.
Apenas: Nombre de Atenas cuando sólo era una pequeña aldea.
Aquímedes: Matemático e inventor que jamás salía de su casa. "Aquí me ves" era su frase célebre.
Ariscócteles: Filósofo griego de carácter arísco, inventor del Margarita.
Aristónteles: Filósofo discípulo de Platonto.
Arquiloco: Maestro mayor de obras.
Atlas: Titán condenado a hacer todos los mapas.
Caronte: Barquero que cobraba un precio abusivo por atravesar la Laguna estigia. Santo patrono de las modernas líneas aéreas.
Cocorintio: Antigua capital de las gallinas.
Colimpio: Parque infantil situado en los jardines del Parnaso, donde los dioses se divertían como niños.
Cuales de Mileto: Amigo íntimo de Tales de Mileto.
Demogracia: Versión de prueba de un juego de humor al que se sigue jugando en nuestros días.
Demósteles: Filósofo griego nacido en una polis al sur de Madrid.
Diógenes: Primer donante de semen de la historia.
Efeo: El más desagradable de los mares griegos.
Empédocles: Filósofo griego cuya tesis era que el universo estaba formado por cinco elementos: fuego, aire, tierra, agua y... vino. Ver Pisístrato.
Empeñócles: Filósofo griego experto en Montes de Piedad.
Epícuro: Remedio de uso tópico.
Espanta: Nombre dado a Esparta por sus temerosos enemigos.
Espartapájaros: Artilugio usado en Esparta para espantar cuervos.
Esquilo: Creador de tragedias griegas para ovejas. Inventor de la balanza.
Estoy K.O.: Término acuñado por una renombrada escuela filosófica. Dícese al que enseguida dejaban grogui en los asaltos ideológicos y por ello, adoptaron la teoría del sufrimiento con paciencia.
Gracia: Chiste de Grecia.
Grecioso: Humorista griego.
Herodocto: Cultísimo historiador.
Herodotro: Otro historiador.
Hipócrater: Eminente benefactor de la humanidad con su medicina y todo ello, a pesar de su carácter volcánico y sulfuroso.
Hipócrites: Médico célebre por fingir lo contrario a lo que sentía.
Homero: Mítico escritor de la ciudad griega de Springfield. Poeta ciego que se asombraba cuando pescaba un mero, de ahí su nombre. Poeta griego, continuador de las obras de Clavículo y predecesor de Cúbito y Radio.
Homeroteca: Colección de obras de Homero, clasificadas por temporadas.
Iluso: Héroe de la guerra de Troya que pensó que regresaria a su patria, Ítaca, en pocos meses y tardó 10 años; fue toda una Odisea.
Jejenofonte: Creador de la risa sarcástica.
Mininotauro: Monstruo con cabeza de toro y cuerpo de gatito.
Nereidas: ninfas que venian en lata.
Olimpia: Letra pulcra.
Olimpiada: certamen de limpieza en que se competía por eliminar la roña acumulada durante cuatro años.
Olimpopó: Caca divina.
Olvidio: De éste no me acuerdo muy bien...
Partenón: Templo donde se inventaron los números quebrados. Lugar de origen de las pesadillas de los adolescentes.
Pegasus: Caballo pegajoso.
Pentatlón: Pantalón de cinco piernas o pantalón pulpero.
Perseveréfone: La más perseverante de las hijas de Zaeús.
Pintágoras: Mítico pintor griego que decoró los edificios del ágora ateniense con motivos numéricos repetidos.
Pisístrato: Ver Empedócles.
Pitágolas: Famosos arbitro de las olímpiadas que era proverbial en su rigor arimético a la hora de cuantificar medidas y records de los atletas.
Pitágoras: Inventor del cigarrito o cigarro hipotenuso.
Plactón: Filósofo estudioso de los diminutos organismos animales y vegetales que flotan en el mar.
Plantón: Filósofo que siempre dejaba a los otros esperando por horas. Antepasado de mi gran amigo romano Auchgusto Jaramillo.
Plastón: Filósofo extremadamente pesado.
Platóntico: Amor de un tonto con una lista. Ver Plantón y antepasado de amigo romano.
Poloponeso: Región al sur de Grecia, famosa por sus helados.
Repitágoras: Matemático que nunca logró pasar el segundo grado.
Socráter: Filósofo volcánico.
Socráteres: Filósofo griego, primer estudioso de los volcanes.
Solón: Griego que no pronunció la frase: "Sólo sé que no sé nada".
Teles de Mileto: Primer fabricante de televisores de la antiguedad, célebre por su demostración de que dos segmentos de audiencia de un canal son proporcionales a los dos segmentos de audiencia correspondientes a otro canal, cuando los programas son para lelos.
Vacantes: Plazas que siempre eran ocupadas por las enchufadas de los dioses.
Zenón: Filósofo griego famosos por la cantidad de alimentos que ingería en las cenas.
Zezeus: Dios tartamudo con fuerte acento español.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Quieres que te cuente el Cuento del Gallo Pelón?


Siempre me ha apasionado la Historia. Claro que cuando estaba en la secundaria, no le veía el menor sentido práctico a ocupar espacio en mi memoria con fechas de batallas, cuando debía aprenderme el último paso de baile...
Con el pasar de los años veo al respecto medias tintas con aroma a lugares comunes o verdades relativas: que si insistir en recordar el pasado y traerlo al presente no es un modo de avanzar... Que si la cultura que no es capaz de recordar su pasado y aprender de el, está condenada a desaparecer... Pero eso, sí: recordar y avanzar, puesto que si traemos el pasado al presente y nos quedamos allí, también estaremos destinados a desaparecer.
Las naciones se construyen, destruyen, reconstruyen y evolucionan a través de su historia pasada.
Según una definición, la historia es un registro de los acontecimientos del pasado del hombre. Por supuesto, hay más de una manera de considerar esa historia. Por una parte, se dice que los que rehúsan aprender del pasado están condenados a repetirlo. Por otra parte, muchos aseguran que la historia es palabrería vana. Y fíjense que hay algo de verdad en ambas opiniones. Si una persona puede aprender del pasado para evitar errores y dirigir su vida de un modo prudente, la historia le ha sido de beneficio. Sin embargo, la historia puede usarse para extraviar: hace apenas una generación, los nazis usaron una versión tergiversada de la historia para tratar de fortalecer su mito acerca de la "raza superior" germánica. Esto contribuyó a la muerte de millones de personas. Para beneficiarse de la historia, uno tiene que tener una perspectiva apropiada del pasado. La pregunta del millón es entonces: ¿cómo se obtiene la dichosa perspectiva?
La importancia de la historia es que a través de ella podemos volver al pasado y comprender también nuestro presente. Ahora bien, sobre la objetividad o no de la perspectiva empleada... eso es complicado. Siempre los historiadores tienden a tener al menos simpatías u odios por algún personaje o proceso, aunque claro está existen historiadores serios que hacen el esfuerzo de ser honestos, también hay lo contrario: los que más que ser historiadores son "activistas políticos-ideológicos. Uno de los principales beneficios que trae consigo el estudio de la historia es la creación de un sujeto consciente de la época que le tocó vivir, crítico del pasado y del presente.
Yo me adhiero a la teoría de la historia inmediata. Por lo tanto, cuando lean este post, ya será historia...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Atardecer anaranjaíto

Papá aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta en su Carayaca natal y se apasionó por el bossa, de allí el gen "saudade" de mi ADN. Tenía un entrañable amigo llamado Juan Ramón Díaz, quien también era un Maestro en la guitarra. En su casa de Catia La Mar me veo clarito con los ojos cerrados y aguados, disfrutando de sabrosas tardes de música frente al mar. Su esposa Ángela siempre decia lo mismo: pasen a la negrita pa la hamaca, que ya se durmió... y, sin abrir los ojos tampoco, Juan Ramón contestaba: dormida? que te crees tú... Grabó unos LP´s con sus amigos de toda la vida y será tarea ardua pero grata, buscarlos y disfrutarlos.
Escuchar Atardecer, interpretado esta vez por el Ensamble Gurrufío y la Sinfónica Juvenil del Estado Lara, es trasladarse a un atardecer venezolano de esos anaranjados, en cualquier punto del territorio nacional: Barquisimeto, Ciudad Bolívar, Margarita, Valencia... Las palabras no alcanzan para describir el sentimiento que despierta esta pieza... La sensibilidad de Luis Julio Toro en la flauta y de Asdrubal "Cheo" Hurtado en el cuatro... Ahh, que belleza... Te hacen olvidar que hoy es inicio de clases y que desde ayer los centros educativos están fuertemente custodiados por gente vestida de verde, que con Fals al hombro, te devuelven a tu realidad cotidiana.
Visiten el link http://www.youtube.com/watch?v=NcyUSkJppOI y olvidense del resto...

viernes, 11 de septiembre de 2009

Regando las matas...


Fragmento escuchado a mis vecinas, seguido de un fuerte portazo:

-Pero mija tú no ves que a los muchachos los están metiendo presos en El Rodeo y en Yare, con los presos comunes? Tú quieres que me muera de la angustia? Tú sabes lo que podría pasarle a ése muchachito que agarraron una noche de éstas? No mi amor...

-Ay mamaíta, pero si todos los muchachos van... Además, sabes que tenemos razón. Lo hemos hablado cientos de veces... Anda mami, di que si, por fa... Si?

-No mi cielo, de verdad... la masa no está para bollos, no inventes.

-Mamá ahora más que nunca es necesario hacer algo cívico, yo no soy cobarde..!

-Por última vez, María Virginia: no es no. No vas para ninguna marcha un carrizo y san se acabó..!

jueves, 27 de agosto de 2009

Ah… L´ Amour

Ese sentir que nos deslumbra, desestabiliza, rompe esquemas… hace que quedes ciego, seas sordo, te quedes sin palabras, pierdas o recuperes el buen gusto y el aliento y que te pega cada susto…

Al principio te hace flotar, los sentidos se hacen más sensibles, el cielo es hermoso, la música es celestial y hasta las colas son soportables.

Luego se hacen llevaderos hasta los problemas más difíciles, pues las penas entre dos son menos y el pan y la cebolla resultan divertidos.

Al final es un remanso de paz acompañado, tibio y confortable.

Pobres de los que no lo han sentido… O aún peor, los que se cierran a él. Pobres de esos, que son duros con todos (y más consigo mismos) y construyen una torre inexpugnable alrededor de su corazón, pues una vez que terminan su infame construcción, están solos… y gritan, pero nadie les oye ya…

Por eso, en vez de construir, prefiero sembrar. Un jardín nunca deja de crecer. Tiene sus flores, sus hierbas aromáticas y hasta sus “malas hierbas” pero todas son y están y más importante, viven en armonía natural.

Si lo cuidas, un jardín puede crecer hermoso y armónico… y aunque le dejes crecer silvestre, estará siempre lleno de vida.
Si te encierras en una torre alta, si lo haces realmente bien... nadie te molestará.

jueves, 13 de agosto de 2009

Anestesia general

No se me ocurre otro término para lo que ocurre en este país: estamos anestesiados. Nos torean con el capote de la Ley de Delitos Mediáticos y mientras la mordisqueamos como cachorros… nos ponen un híbrido monstruoso pero en la Ley de Educación, con toda la mala intención de aprobar sin discutir, tal como hace las cosas este gobierno: entre gallos y media noche, en vacaciones escolares, sin informar a la gente como es debido y escondidito, para que no se note mucho, hasta que sea demasiado tarde.
Ya me leí la ley… hay tantos huecos, que eso es precisamente lo peligroso: los vacíos legales.
He aquí el link: http://www.eluniversal.com/2009/08/07/pol_esp_que-le-interesa-con_07A2596963.shtml
Hoy se aprueba la dichosa ley. Una marcha de estudiantes y sectores opositores se dirigió esta mañana a la Asamblea Nacional para manifestar su desacuerdo y les echaron “gas del bueno” (como llama el presidente a las bombas lacrimógenas), encerrándoles en el Centro Comercial Metro Center, ubicado muy cerca de lo que fue nuestro congreso y salida de una céntrica estación de metro. Mientras, protegidos por la policía y tras la humareda, se ubicaron los miembros de los colectivos afectos al gobierno. Se reciben reportes vía Twitter y mensajes de celular (porque hasta Globovisión salió del aire por un rato largo) de personas golpeadas y robadas al salir de su “refugio a juro”, ahogadas y medio ciegas, todo esto cortesía del gobierno.
Para colocar una guinda y gracias a una tormenta tropical, en Caracas llueve hace días y con total certeza después de las 3 de la tarde… y no cualquier lluvia elegante y distinguida, tipo Londres o Boston… de esas que te acompaña a tomar el té y ver por la ventana, bien abrigado y acompañado… no, no, no. Aquí no está lloviendo, llueven perros y gatos, cayendo como dicen lo caraqueños, un buen palo de agua. Para combinar perfectamente como el país, pues.
Como toda operación quirúrgica mayor que se respete, nos están operando con la debida anestesia. Estoy segura de que, como todo paciente que despierta de una anestesia, vamos a despertar con un terrible dolor de cabeza y mucho frío, pues nos están sacando un riñón (por la medida chica...).

domingo, 26 de julio de 2009

Con el corazón en la mano: Rolando Villazón

Rolando Villazón es, por derecho propio, uno de los mejores interpretes de la ópera en la actualidad. Su muy particular estilo en escena, en el que pone alma, vida y corazón, es según creo, producto de la fusión de su enorme talento, una bellísima voz (fuerte, pasional, expresiva, flexible y capaz de alcanzar los agudos más altos sin mostrar dificultad), una sólida formación y una personalidad extraordinaria, con la que pone
su sello en cada rol.
Su alegría desbordante y su particular sentido del humor son lo que le hacen diferente, por ejemplo, a un muy serio y correcto Juan Diego Flórez. No es comparación, cada quien en su casa y Dios en la de todos.
"No estoy en contra de las escuelas que priman en lo vocal la belleza del sonido. Pero la fidelidad al mensaje debe ser total. No sólo se trata de cantar, hay que contar una historia, y cada recurso técnico tiene que estar al servicio de la descripción de los estados de ánimo del personaje. Si haces un piano o un forte, tiene que ser la consecuencia de ese estado de ánimo y no de un efecto escrito en la partitura o una manera de mostrar lo que eres capaz de hacer, algo más propio de un tipo de circo de la voz. En este proceso uno debe ser capaz incluso de sacrificar la belleza. Una búsqueda que llevo a cabo en los ensayos, donde jugamos a cometer errores. Más allá de una historia emocionante o una bella música. Cuando añades tu carne, el corazón se conmueve de una manera que quizás ninguna otra obra de arte puede hacerlo. Es algo que recomiendo, actuar cantando da mucho más placer." De acuerdo, Maestro.
Su Alfredo en La Traviata, bajo la dirección musical de Willy Decker (Festival de Salzburgo 2005), junto a una encantadora y sensual Anna Netrebko, es inolvidable. Con una propuesta arriesgada en cuanto a escenografía, Rolando desarrolló un Alfredo apasionado y arrollador.
Uno de sus mejores CD´s es sin duda Gitano (2007). Mi favorita: “Pajarín, tú que vuelas” donde su voz se va apagando idílicamente al terminar el texto. Deliciosa..!
En cuanto a conciertos, me fascina el del Waldbühne berlinés, en 2006. La emoción desbordada. La electricidad en el aire. El corazón en la mano.

jueves, 16 de julio de 2009

Sé tú mismo... y mejórate cada día


Por estos días, he estado releyendo (no sé bien por qué) Ética para Amador. Y salen las clásicas preguntas: ¿cómo es que la gente sigue confundiendo el ser gentil con el ser servil? ¿simpatía con hipocresía? ¿ser educado con ser estirado? ¿hace tanto tiempo que la gente no ve un ser humano real, con principios morales y, si, éticos, que lo somete al escarnio por su diferencia con el resto de la manada?
Todos tenemos defectos. Pero si entre nuestras características se encuentran estos defectos que tanta falta le hacen a la humanidad, procuremos copiarlos. Yo a veces peco de soberbia y, a veces, me exaspera la injusticia, lo reconozco. Pero como me preocupa más lo que la gente hace que lo que dice, intervengo hasta donde puedo. Y poder y deber tienen una línea divisiva casi invisible en ocasiones.
Ayer una persona me preguntó por qué quise estudiar comunicación social, sobre todo en los tiempos que corren. Una de las muchas respuestas es que soy una idealista incorregible..!
Presten atención:
"Balti, nadie está libre de que lo encasillen, de que le pongan una especie de marca o de que le adjetiven. A los medios de comunicación les gusta mucho eso. Lo mismo te declaran héroe que villano. Recuerdo una entrevista en El País, cuando pasé a la política, que se tituló "Ni antes era Dios ni ahora el diablo". Y es que la sociedad o aquellos que la conducen son así. Te marcan una pauta y actúas; te dicen cuál es la moda y te visten; te dicen qué restaurante o discoteca está a la última y poco importa que ni ésos sean tus gustos, ni que te apetezca ir o no, pero vas. Son las normas de la tribu, son las costumbres sociales que hay que "cumplir", en forma mecánica, amorfa e insípida. Por eso, cuando alguien se sale del molde y marcha a contracorriente en principio sorprende, incluso molesta, y luego se le presta atención, porque demuestra que se puede rebelar contra lo establecido, contra lo impuesto. A partir de ahí surgen los detractores, los que te apoyan y los que te critican."¡Éste busca algo!" "¿Por qué lo hará?" "Seguro que le han ofrecido algo", dicen. A otros les perturba porque descubres sus miserias, su vagancia o sus delitos. Por eso intentan destruirte. En definitiva, atraes la atención y a partir de ahí te convierten en "estrella", "vedette", "protagonista", "mediático", "polémico", controvertido". Es decir, en alguien que actúa a impulsos de popularidad, o de encuesta, en alguien que delinque, prevarica, miente o conspira para mantenerse en alza, para que le reconozcan o le premien. En fin, en un monstruo, sólo que para algunos es un monstruo bueno y para otros malo, pero siempre monstruo. Sin embargo, muy pocos piensan y aceptan, hasta tal punto ha llegado la degradación humana, que se trata de un profesional que se cree aquello que hace, que procura hacerlo bien y prestar un servicio público para el que le pagan, que no busca otra cosa ni prebenda que su propio trabajo. En definitiva, hacer aquello que debería ser normal para todos y que tan bien plasmara, ya hace años, Adolfo Suárez: elevar a la categoría de normal lo que es normal.
Querido hijo, trabajar no es nada extraordinario, es una obligación y también un privilegio, porque hay muchos que no lo pueden hacer. Y si esto es así, ¿qué esfuerzo añadido cuesta hacer las cosas bien? No demasiado. Lo que sucede es que los niveles de compromiso y responsabilidad han bajado muchos enteros, y pasar inadvertido, no por prudencia sino por vagancia, es muy habitual.
Lo que sucede es que hay muchas personas que no aceptan que seas tú mismo, que tu vaso puede que sea pequeño pero que en él sólo bebes tú, que te marques tu meta según tus prioridades, que tengas el pernicioso virus de la independencia, y que por ello que seas como un grano en "el culo", que a todo el mundo molesta."
Baltasar Garzón, Un mundo sin miedo, 2005.

domingo, 12 de julio de 2009

Al norte del ombligo


A continuación reproduzco fielmente y en su totalidad un escrito publicado en el blog de mi tocaya Yoani Sánchez (http://desdecuba.com/generaciony/). El resaltado en negrillas es mío y cualquier parecido con un posible y aterrador futuro en mi país, una temible coincidencia.
Atrapados en la ola
No alcancé a ver, durante la muestra de cine alemán, el controvertido filme “La ola”. Sin embargo, pocos días después alquilé una copia con subtítulos al español a través de las redes underground de distribución. La vimos en casa junto a varios amigos y el debate nos dura hasta hoy, pues hay demasiadas coincidencias para que lo contado en ella sea pura casualidad entre nosotros.
Muchos de los elementos que la película muestra como característicos de una autocracia no me sorprenden. Fui una pionerita uniformada –al final me alegro, porque sólo tenía una muda de ropa fuera de la saya roja y la camisa blanca de la escuela– y repetí cada día un gesto que, al compararlo con el brazo ondulante de La ola, éste último me parece un juego de niños delicados. Mi mano se tensaba y con todos los dedos unidos señalaba a mi sien, mientras prometía llegar a ser como un argentino que había muerto quince años atrás. Aquel saludo militar apuntaba a mi cabeza como un arma, a modo de auto-amenaza que me obligaba a cumplir con el “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”.
Yo también creí haber nacido en una Isla elegida, bajo un sistema social superior, guiada por el mejor de los líderes posibles. No eran “arios” los que nos gobernaban, pero se autotitulaban “revolucionarios” y eso parecía ser un estadio más evolucionado -el escalón más alto– del desarrollo humano. Aprendí a marchar, me arrastré en clases interminables de preparación militar y supe usar un AK antes de cumplir los quince. Mientras, las consignas nacionalistas que gritábamos pretendían esconder el éxodo de mis amiguitos y la dependencia que teníamos del Este.
Pero nuestra autocracia produjo resultados inesperados, muy alejados del fanatismo o la veneración. En lugar de soldados de ceño fruncido, engendró apáticos, indiferentes, gente con máscaras, balseros, descreídos y jóvenes fascinados por lo material. Tuvo también su recua de intolerantes -quiénes, si no, forman las Brigadas de Respuesta Rápida– pero el sentimiento de pertenecer a un proyecto colectivo que sería una lección para el mundo se esfumó como la falsa esencia de un perfume barato. No obstante, nos quedaron los autócratas, el profesor Wenger siguió parado frente al aula gritando y exigiéndonos levantarnos una y otra vez de la silla.
El nuestro no es un experimento que dure una semana ni que implique a unos pocos alumnos en un aula. Nuestra actual situación es la de haber sido atrapados en La ola, engullidos y ahogados por ella, sin haber podido tocar nunca la playa.


En Venezuela también hay apáticos e indiferentes, enmascarados y balseros, descreídos y jóvenes fascinados por lo material. Hay una caterva de inmorales, que testean tu opinión acerca de este gobierno en el balcón de su apartamento de 600 millones, haciéndose los inocentes y preocupados ciudadanos, y que a su vez, se llenan los bolsillos haciendo negocios con el estado corrupto y les sirven de discretos y serviles testaferros, mientras beben whisky un domingo por la tarde a orillas de una piscina, alabando su inteligencia por haber elegido el "mejor bando" ante la situación que se vive en el país.

Hay también una variopinta parvada de intolerantes, que van desde los intelectuales que apoyan la ideología hasta los recalcitrantes y pavorosos miembros de los círculos bolivarianos, verdaderas brigadas de choque, a los que utilizan para amedrentar a través de una pintada en la pared de tu casa, una cayapa a gritos en una reunión de condominio o simplemente una golpiza.

Esto no es una ola ni un tsunami. Es algo más insidioso y peligroso.

domingo, 28 de junio de 2009

En las hondas aguas

Mi hermano me saca de golpe y porrazo de una aburridísima tarea de domingo de verdad, clasificar los archivos de la pc: Honduras está en las noticias. Zelaya fue secuestrado en su casa y llevado a Costa Rica, mientras el Congreso acepta una presunta renuncia por cuestiones de salud (que el desmiente haber firmado) y nombra un presidente que culmine lo que falta de su período… todo esto bajo el marco de la consulta para elegir una Constituyente, que no fue considerada vinculante por el Congreso, ni el Tribunal Electoral, pero que el decidió llevar a cabo contra viento y marea.
Aquí tuvimos consulta, con el fin de poner una serie de artículos en la Constitución y a la que la mayoría dijo que no. Sin embargo y por la vía de la Asamblea Nacional, esos mismos artículos se han ido aprobando tranquilamente.
Veo una especie de paralelismo sospechoso en el modus operandi, con una diferencia: allá la cosa se detuvo en seco, antes que empeorase: a ver si matando al perro se acababa la rabia. Habrá que ponerles en las manos de Nuestra Señora de la Concepción de Suyapa, su santa patrona, y ella que resuelva allá... Porque las líneas de Nuestra Señora de la Coromoto está abarrotadas por aquí.
"Le defenderemos con todo" exclamó indignado, le mandó un avión y unos militares... (después llamas intervencionistas a los que dicen menos de lo que acabas de decir y hacer: lo ancho para ti y lo angosto para todos los demás...)
Cada vez que se le ocurre una manera nueva de imponer su voluntad, de dar “más poder al pueblo”, algún otro colega poco imaginativo le copia. Claro, 10 años en el poder, un amplísimo márgen de acción, cero pataleo y ningunas ganas de irse, ratifican que la fórmula da resultados.

miércoles, 24 de junio de 2009

Domingo a mitad de semana

Es miércoles (Día de San Juan), feriado y aburrido a más no poder. Entre ver No Reservations con Anthony Bourdain y ver por mi ventana (foto al lado), donde se ve una hermosa colina soleada, pasa la tarde, acariciando la espalda de mi perra con el pie.
Fiel a mi costumbre de hacer zapping, sigo a José Levi que me echa el cuento de cómo siguen las protestas en ya saben donde.
El mundo no es una milonga. Lo estamos convirtiendo. Con todo ahínco y pasión. Con la misma determinación con que Leonardo se dedicó a pinta la Última Cena.